Montecristo Petit Nº2

Publicado: 7 junio, 2015 por Administrador en Puro humo Enviar este post por email Enviar este post por email

Aquí, de entrada, no cabe la menor duda: en dos  o tres bocanadas tienes el sabor característico del gran Montecristo Nº2.

Esta vitola –cepo 52 y 120 mm de largo- fue presentada en el marco del XV Festival Internacional del Habano en 2013 y, de hecho, fue una de las protagonistas del evento de bienvenida en la fortaleza de El Morro en el que también se presentó el Double Edmundo, ambos estrenando la nueva anilla de la marca. Pero una cosa es fumarlo así, recién salido y en medio de una fiesta en la costa habanera y otra degustarlo años más tarde en un lugar tranquilo y con los sentidos atentos a la experiencia.

Estas propuestas de fumadas más cortas, de versiones de grandes clásicos del vitolario, siempre hacen que uno se pregunte para qué voy a querer en formato breve lo que es tan bueno en sus dimensiones originales: ¿no debería ser al revés? ¿no deberían hacer que dure más? Porque está claro que no se debe encender un tabaco si no se tiene el tiempo suficiente para disfrutarlo con calma. Pero, ¿y si tienes tiempo pero no todo el tiempo y de verdad lo que quieres es lo que entrega el Montecristo 2?

Ahí está el detalle: para eso son estas vitolas que son cortas pero no tanto y que tienen el calibre suficiente como para brindar fumadas complejas en un lapso breve, pero en realidad no tan breve. ¿Se entiende?

El tiro de este ejemplar es perfecto: una generosa cantidad de humo y lo que percibes es que trae nobleza de hoja, profundidad, tonos amargos, algo astringente, una presencia vegetal fresca y luego, en el retrogusto, persiste una impronta picosa, como de pimienta negra y un dejo amargo y sabroso de notable persistencia.

Ya en el segundo tercio surge otra pregunta: ¿este Petit como que es más sabroso que su hermano mayor? No me atrevo a decir tal cosa, pero casi, casi, la digo. Al menos éste que decidí fumar en una hora temprana de la noche, acompañado de la lectura de un breve libro de aforismos y de un trago de escocés tan leve que es apenas una compañía sugerente.

En el recorrido del Petit no hay variaciones significativas: lo que es, es lo que es. Y aunque no es esa una característica habitual en los Habanos, en este caso se trata de un acierto. Sin embargo, decir que es una fumada lineal es una falsedad: en Petit Nº2 va ganando en expresión con cada bocanada como si intentara compensar su breve duración con intensidad. Y eso lo hace cada vez mejor. –oscar medina

 

 Tabaco cortesía de La Casa del Habano – @HabanosDOP

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