Cuadernos del XV Festival – Simon Chase: “Empecé por el Habano equivocado” (5)

Publicado: 22 mayo, 2013 por Administrador en Doble corona Enviar este post por email Enviar este post por email

Están los mediáticos y están los que saben. Los que aportan. Boris Becker andaba por ahí. Dijo que su marca preferida era Cohiba, que lo suyo eran los Behike y cosas así. Fotos para Boris. Lo que se esperaba de él y de cualquier otra estrella invitada al Festival del Habano.

De Simon Chase nadie espera que ande por la isla luciéndose con un Cohiba. Lo que se espera de él es que dicte ese tipo de conferencias con paseos reflexivos por la historia de la industria del Habano. Que vaya y venga entre el pasado y el presente. Y que aporte luces para entender –incluso para que los cubanos entiendan- cómo fue que se forjó esto que hoy los tiene aquí reunidos.

Chase fuma un Epicure Nº2 de Hoyo de Monterrey. Es temprano todavía en esta jornada del XV Festival y queda mucho por hacer y por fumar. Chase sonríe una y otra vez. Es un tipo amable. A su manera se hace cargo de su discreta celebridad aquí: quien quiera saber de verdad algo sobre Habanos lo buscará, asistirá a su charla, tratará de escucharlo. Chase es un invitado permanente del Festival. Es considerado uno de los expertos más notables en materia de cigarros cubanos. Es consultor de Habanos S.A. Ha escrito libros, ha escrito en revistas, en blogs. Durante 32 años, entre 1977 y 2009, estuvo al frente del mercadeo de Hunters & Frankau, el distribuidor exclusivo de Habanos para Reino Unido. Hoy tiene su propia firma consultora, Simon Chase Limited. Es el encargado de golpear el martillo de las subastas de la noche de gala del Festival. Y en este momento, aquí, fuma tranquilamente un Epicure Nº2 y cuenta cómo fue que comenzó su largo romance con el tabaco de Cuba.

“Mi primer trabajo fue en agencias de publicidad. Cuando comencé, en los sesenta –hace mucho tiempo- solíamos almorzar en grupo en un lugar donde llevaban el humidor a la mesa y miraba los cigarros y no sabía absolutamente nada. Nada. Entonces, ¿qué cigarro elegí? Escogí el cigarro con el nombre de alguien que también era el mío: Simón Bolívar. Era muy popular en Reino Unido. Es una marca interesante, fue creada para Reino Unido. De todos los rangos de sabor de Habanos, quizás sea el más fuerte, de modo que empecé por el Habano equivocado… debí haberlo hecho por un Hoyo de Monterrey, un Epicur Nº2, quizás”.

En 1977 hizo otra elección. Otras, mejor dicho: “Tenía 34 años. Estuve en agencias de publicidad probablemente durante mucho tiempo. Quería cambiar a una compañía más operativa porque, como sabes, en una agencia de publicidad eres un consultor, no tienes responsabilidad sobre la marca, sobre el producto, solo sobre su publicidad”. Y la puerta que se abrió fue la de Hunters & Frankau. Pero Chase tenía otras inquietudes: “Pensé que quería entrar a la política. En la parte de Londres donde vivo tenemos concejales locales, así que propuse mi nombre. Y la segunda vez que lo hice, resulté electo por el partido conservador. Eso fue en 1978, justo después de que Margaret Thatcher resultara electa como Primera Ministra. Fui electo en dos oportunidades, estuve como político durante 8 años. Conocí a alguien en mi paso por la política y me casé con ella”.

Chase tenía entonces una suerte de doble vida: “En la mañana trabajaba con Hunters & Frankau y en la noche me dedicaba a la política. Ese fue el período entre 1978 y 1985. Yo amo la política, pero me di cuenta cuenta de que si seguía en la política me hubiera muerto a los cincuenta años: es demasiado estresante”.

Al dejar la ocupación pública, en 1985, hizo su primer viaje a Cuba como representante de la importadora británica: “Eran los años de la Guerra Fría. Visitar Cuba era completamente diferente. Si la comparas con la Cuba de hoy, era un lugar al que no podrías reconocer. No había turistas, apenas unos pocos canadienses, algunos mexicanos y montones de rusos. No podías hablar con los cubanos. Todo era riesgoso. Si ibas a tener una reunión con alguien de Cubatabaco, nunca podía ser con una persona sola, tenían que ser dos”.

Cuatro años más tarde la historia daría un giro. En 1989 decidió pasar unas vacaciones en Cuba y su segunda visita a la isla coincidió con la de alguien que traía un mensaje importante: “Gorbachov estaba aquí. Nunca vi tantas banderas rojas en una ciudad… Gorbachov había venido para decirles: se acabó. Y entonces todo cambió”.

Y eso incluyó al negocio: “Cubatabaco cambió también. Lo primero que sucedió fue que Cubatabaco quiso tener una compañía en cada mercado donde tuviera participación”. Chase escribió sobre eso y cita de memoria: “Hubo una tarde, en 1989, en la que cada importador de Habanos en el mundo recibió un telegrama que decía: estás despedido”.

Hay que imaginarse la situación: “Hunters & Frankau tenía 200 años en el negocio de los cigarros con Cuba . Y fue despedida”. Entonces, cuenta, la intención de Cubatabaco de establecer una relación de mayor control sobre el negocio internacional desató una pequeña batalla para encontrar a los más calificados y a los más dispuestos a hacer ajustes para convertirse en distribuidores: “Fue un periodo interesante. Y al final, en 1990, Hunters & Frankau se convirtió en distribuidora de Habanos para Reino Unido”.

Habiendo conocido desde hace tantos años el mundo de los Habanos, ¿qué extraña de ese momento y qué reconoce como cambios positivos hoy?

No extraño esos viejos tiempos cuando todo era muy cerrado. Lo que sucedió en 1992, repentinamente toda la industria se abrió: pudimos ir a Pinar del Río, a las fábricas…

¿Y comparando la década de los años 90 con lo sucedido a partir de la entrada de Altadis a Habanos SA?

El problema era que la producción había caído. Eso se convirtió en una pesadilla.

Al mismo tiempo tenías una reducción en la producción de Habanos y un alto interés de consumidores, un boom de los cigarros, liderado por Cigar Aficionado y otras revistas en Europa. Y no podías responder a eso. En 1997 todo volvió a su cauce y nunca más pudimos hacer tanto dinero como entonces… Luego tuvimos los problemas aquí de sobreproducción y calidad. Y con Altadis vimos un cambio, en ejecución, en nuevos programas. Comenzamos el más increíble programa de desarrollo de nuevos productos, cosa que no se había hecho hasta entonces. No puedo pensar en nada negativo. Fue un momento muy estimulante. No hay mucho, en realidad, que pueda extrañar.

Tengo un principio personal: nunca mirar atrás.  Claro, teníamos libertad para hacer nuestros propios productos y empaques para Reino Unido y fue un poco frustrante no poder hacerlo más. Pero está bien, porque la calidad del trabajo aquí era buena. Era mucho lo que nos estaba llegando, lo que estaba sucediendo y no tenías tiempo para sentarte a llorar por los viejos tiempos.

En casi toda la literatura sobre Habanos se habla de su calidad, los presentan como algo único. Considerando único incluso a cada tabaco dentro de una caja, sin ocultar la existencia de problemas con el tiro de algunos ejemplares. ¿Piensa que Habanos SA debería apuntar hacia algo parecido a los cigarros no cubanos que buscan consistencia y uniformidad?

En mi opinión, no hay excusa para el mal tiro. Si pagas por 25 cigarros, los 25 cigarros deben estar bien. Y eso se puede resolver con o sin las máquinas de tiro porque la habilidad existe en la industria del cigarro, sin importar que sea en Nicaragua o en otro lugar. Sobre la liga y el desarrollo de marcas, estoy feliz con la manera cubana de hacerlo. Nosotros nunca soltamos el Habano hasta que no se haya acabado completamente, tal como lo hacen con los tabacos de otras partes. Eso no quita que Padrón, de Nicaragua, no tenga sabor. No. Hay mucho sabor en los Padrón, por ejemplo, pero una vez que lo enciendes revela lo que tiene y continúa igual. Nunca he escuchado que haya cajas de cigarros vintage en el mundo de los cigarros no cubanos.

¿Cuáles son sus marcas de Habanos preferidas?

Las amo todas. Pero si me preguntas cuál sería mi último cigarro si estuviera sentenciado a muerte, mi respuesta será Ramón Allones Specially Selected. Es un gran Habano. Claro, podrás decir: ¿por qué no escoges un cigarro más largo para vivir un poco más? Entonces, será un Partagás Lusitanias. –oscar medina (con participación y apoyo de Carlos Lander, de @HabanosDOP)

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5 Comments on “Cuadernos del XV Festival – Simon Chase: “Empecé por el Habano equivocado” (5)”

  1. Carlos L

    Personalmente he tenido la oportunidad de compartir en eventos diversos de Habanos con el Sr. Chase desde el año 1997 y humildemente opino que es una de las personas que mejor domina el tema en la actualidad y no solo eso, sino que ademas lo combina con una gran capacidad comunicativa. Sus charlas y presentaciones son sumamente educativas y amenas. Te felicito Oscar por la buena (y se que no facil) transcripcion de aquella tertulia – entrevista a Simon.

  2. Administrador

    así es, un gran tipo simon chase. sabio y divertido. gracias por tus comentarios carlos, y aprovecho para agradecerte también el apoyo para esa y todas las notas que he publicado aquí sobre el viaje al festival.

  3. Bern

    Saludos que interesante entrevista, me pregunto que quiere decir: una caja de cigarros “vintage”.?? Gracias

  4. Administrador

    Hola. Se refiere a cigarros añejados, es decir, cajas conservadas durante años después de su salida al mercado. Saludos

  5. Bern

    Muchas gracias por tu respuesta! cada dia se aprende algo nuevo

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