Los Chisel de La Flor
La primera aproximación a estos tabacos plantea siempre una duda: ¿cuánto corto? ¿Cuánto es mucho, cuánto es poco? Ese es el primer dilema a resolver. Y la respuesta seguramente será distinta para cada fumador. De hecho, cada vez que fumo un Chisel, corto y corto hasta encontrar el tiro más cómodo.
Lo otro que plantea este formato es la sensación singular de que estás fumando con boquilla. Eso es raro. Pero una vez que te acostumbras resulta agradable, y más si eres de las personas que muerde el tabaco mientras fuma.
De las dos opciones, puedo decir sin rodeos que el Litto Gómez Diez Chisel Puro es el que más me gusta. Es un cigarro directo desde las primeras bocanadas, con un marcado acento picoso muy persistente y que te aclara de una vez su condición: aquí, hermano, hay fortaleza.
Al tacto su capa es sedosa, con una hoja de pocas y pequeñas venas. Sin embargo, es de consistencia rígida y no hay que equivocarse: no está seco y su tiro es excelente.
Chisel en inglés se traduce como cincel. Y exactamente así luce: como un macizo y pequeño cincel. La línea Litto Gómez Diez es
uno de los mayores orgullos de Tabacalera La Flor. Nació del empeño en producir un puro manufacturado exclusivamente con tabaco cosechado en la finca La Canela, propiedad de Gómez en República Dominicana. Y los experimentos comenzaron en 1999. El proyecto se tomó su tiempo y no fue sino hasta 2004 cuando finalmente estos cigarros salieron al mercado. En 2008 el Chisel -6 pulgadas, cepo 54- ocupó el tercer lugar del ranking de Cigar Aficionado. Y estuvo bien merecido.
Avanzando en la fumada, el puro modera un poco su efecto picante y asoma notas de madera. La experiencia es agradable y consistente, el tabaco es generoso en humo y desprende un aroma delicado. Y tiene esa particularidad a la que hay que estar muy atento: su fortaleza va haciendo efecto casi sin que te des cuenta, por lo que es aconsejable fumarlo tras el almuerzo o la cena.
Otra cosa: Litto le quitó el acento a su apellido, pero en este texto se lo devolvemos.
Con el Air Bender Chisel, Gómez se anotó otro éxito: resultó décimo en la lista de los mejores 25 tabacos de 2010 según Cigar Aficionado.
Este cigarro es de otra línea, llamada justamente Air Bender. Su liga incluye hoja de semilla cubana cosechada en Ecuador para la capa y el resto es Piloto Cubano, Sumatra y Corojo, cosechados en Dominicana.
Tiene, por supuesto, esa misma forma que también podría ser comparada con la boquilla de un saxofón aunque es un poco más largo que su pariente: 6 ½ pulgadas con cepo 54.
Su aspecto es sobrio, con ese tono oscuro y el elegante diseño de su anilla sin estridencias.
De alguna manera ofrece una fumada un tanto más compleja –o profunda- que el Chisel Puro. La reseña de la revista dice que es “fuerte y carnoso” y que además está pleno de picante y notas de café y con un toque al final que remite al sabor de una “barrica de whisky”.
Yo, la verdad, no he probado jamás una barrica de whisky, pero creo entender a qué se refieren… Coincido, en todo caso, con lo de “fuerte” y lo picante, aunque esto último se va dosificando a medida que la combustión avanza.
Hacia la mitad, surge una suerte de golpe de fortaleza que te hace pensar que el tabaco podría noquearte en cualquier momento, pero –por suerte- no es así y luego de ese “subidón”, todo vuelve a su cauce y el tiempo transcurre con una fumada sabrosa, agradable y ubicada dentro de parámetros “normales”. ¿Lo repetiría? Sí, de hecho lo hago en este momento… pero me quedo con el Puro. -oscar medina
Información sobre distribución y ventas: purosdenicaragua@gmail.com




Oscar, muy buena descripcion. Coincide en mucho con la de otros colegas fumadores, a quienes les he preguntado opinion.
Oscar, gracias por ambas reseñas, muy buenas.
Una pregunta obligatoria ¿Cual de estos puros prefieres?
Saludos cordiales.
carlos, el chisel diez puro me gustó más. aunque si germán invita otro air bender no le voy a decir que no… saludos