Toscano como ningún otro

Publicado: 1 septiembre, 2009 por Administrador en Doble corona Enviar este post por email Enviar este post por email

toscanosPara el fumador de habanos el encuentro con el cigarro Toscano arranca como curiosa experiencia. Ese ejemplar petrificado al tacto, ese aspecto brillante –casi como confitado- y esa forma tan particular no encajan en el patrón de quien acostumbra a entenderse con el tabaco a la cubana, de prolijo aspecto, redondeada y simétrica forma (salvo, quizás, en esa extraña vitola llamada “culebra”, pero esa es otra historia…).

Al encenderlo sorprende con inesperado buen tiro para nada presagiado por su sólida constitución. Pero especialmente marca distancia con su sabor, ese regusto difícil de identificar a las primeras de cambio y que a medida que avanza la fumada se revela como de naturaleza mineral y que en los formatos más recios del catálogo llega a percibirse como arenoso. Y éste, sin duda, podría considerarse como uno de los signos inconfundibles de su personalidad.

La génesis del Toscano se nutre del mito y el orgullo de Italia. Cuenta la historia que todo comenzó en el verano de 1815. En una fábrica de tabaco asentada en lo que alguna vez fuera el convento de Santa Caterina, se apilaba una gran cantidad de hoja que la leyenda identifica como del tipo Kentucky. Alguien –si se conociera el nombre seguro le levantaban una estatua- decidió por error o por omisión, o quién sabe porqué, dejar aquella mercancía bajo el solazo veraniego. Solazo que, cosas del cielo, repentinamente se apagó dando paso a una copiosa tormenta florentina que transformó aquel patio en un pequeño lago.

Una fortuna en tabaco se daba por perdida arruinada por la lluvia. Pero otro héroe desconocido intervino opinando que si el cielo había estropeado aquellas hojas, el mismo cielo debía secarlas con las últimas fuerzas del sol del verano. Y ya se vería si podían ser utilizadas o no en la fábrica. Claro, el cálculo falló. No se dio un secado rápido. Se produjo más bien un proceso de fermentación en el que una reacción química derivó en la consecuente liberación de amoniaco: aquello apestaba como el infierno.

Algunas versiones indican que el director de la fábrica, o alguien que había puesto su dinero en ese montón maloliente, aún no se resignaba a perder la mercancía. Se decidió entonces esperar la fermentación de todo el lote y una vez alcanzado este punto, en lugar de dejarlas al sol, las hojas se sometieron a un lento proceso de secado separándolas según el tamaño y el buen o mal estado en el que se encontraban. En la fábrica estaban seguros de que quizás aquellos no serían sus mejores cigarros, pero esperaban al menos recuperar la inversión vendiéndolos a bajo costo como producto de calidad inferior dirigido a la gente más pobre la región.

Quienes los adquirieron seguramente atraídos por su atractivo precio no esperaban algo tan bueno ni de sabor tan fuerte y tan intenso: empezaba a nacer un clásico. A partir de la leyenda se sugieren otras explicaciones que quizás tengan mayor rigor histórico, pero que no necesariamente dejan el caso cerrado. Lo que sí quedó asentado es que estos tabacos fermentados adquirieron formalmente el nombre de Toscano en 1818, fecha que aún aparece impresa en las cajas del Toscano originale. Ya en 1868 la producción de toscanos en Florencia alcanzaba una cifra astronómica: 140 millones de unidades.

El amigo americano

A principios de 1800 era muy común en esa región la importación de tabaco cosechado en Estados Unidos. Y específicamente del tipo llamado Kentucky, el cual, además, comenzó a ser cultivado en la propia Italia. Desde aquellos primeros días, tanto la capa como el relleno de los toscanos siempre se ha hecho con hoja Kentucky, un tabaco considerado fuerte, el cual ve incrementada su fortaleza gracias al proceso de fermentación que al mismo tiempo despierta su fragancia particular.

Tras la Primera Guerra Mundial el sigaro Toscano vivió un momento de crisis: no sólo por las consecuencias inherentes al conflicto sino también por la popularidad que bien pronto adquirió el cigarrillo rubio americano alentado además por el american style al fumar que llegó en formato celuloide con las grandes figuras del cine. Y luego de 130 años el Toscano dejó su natal Florencia y en la actualidad se produce exclusivamente en Lucca y en Cava dei Tirreni.

En 1960 se tomó otra decisión importante: abandonar el proceso de manufactura y delegar el trabajo a las máquinas. La medida, por supuesto, generó fuertes disputas pero los fabricantes persistieron en su posición hasta que en 1986 tuvieron el acierto de volver a una línea de cigarros hechos a mano a la cual llamaron Toscano Originale.

Fumada feroz

No hay un solo Toscano, el catálogo ofrece varias opciones, todas –salvo las llamadas presentaciones de Tuscanelli, cajetillas con los tabacos ya cortados- susceptibles de ser fumados siguiendo la curiosa costumbre de picar el cigarro a la mitad: Garibaldi (envuelto en capa Kentucky Italia y relleno con Kentucky Benevento), Toscano –o Sigaro Toscano- (envuelto en Kentucky Italia y relleno con variantes del mismo origen), Extra Vecchio (capa de Kentucky Italia oscura y relleno con mezcla de Kentucky Italia fuerte), el Antico Toscano (capa de Kentucky estadounidense y relleno con mezcla de hoja italiana y americana), Toscano Antica Reserva (envuelto en Kentucky estadounidense y relleno de mezcla de ambos), Il Moro (la capa es una selección de Kentucky EEUU y el relleno combina el doble origen) y el Toscano Originale (capa Kentucky EEUU y relleno combinado) que es el único que mantiene la tradición del entrañable fatto a mano.

Un célebre fumador de toscanos alguna vez acuñó una frase que intenta describir –con un feroz vuelo poético- la experiencia de fumar estos tabacos describiendo su aroma –palabras más, palabras menos- como “un cálido espiral azul que invade tu boca y ataca las membranas como un aliento demoníaco”. La imagen sugiere un momento rudo, aunque en la práctica no sea tal, salvo en los casos en que se prefiera las variantes con fermetación extra de 4 hasta 12 meses . Y aunque cada quien sacará sus conclusiones propias, no está demás apuntar que hay algo en ese perfume y en ese gusto mineral –que no posee ningún otro tabaco- que sin duda remite a una extraña percepción de lo antiguo difícil de aprehender con palabras.

Juan Carlos Onetti los ha incluido en su prosa: “Sujetaba el toscano en la mitad de la medialuna de la boca y miraba, memorizando inconsolable, el humo azul que subía suavemente en la tarde sin viento”.

Fernando Savater, por seguir con los hombres de letras (en la lista de celebridades aficionadas al toscano se cuenta a figuras como Carla Bruni y Francis Ford Coppola), tiene a este cigarro entre sus pequeños placeres y alguna vez escribió sobre ello, haciendo –además- una apreciación muy singular sobre una “ventaja” inherente: “El Toscano es el cigarro por excelencia. Nadie puede fumar toscanos en cadena. Es absolutamente imposible. Cada Toscano te deja, digámoslo así, “toscanizado” para 3 ó 4 horas, aunque seas de los más aficionados al Toscano que puedan existir. Es de esos puros que se hacen notar. Aunque no sea muy grande —partido es pequeñito—, es de una concentración, de una intensidad, de una ferocidad tal que te deja conmocionado para un tiempo, con lo que es un puro que está muy bien porque no puedes fumar mucho. La vida tiene un número reducido de toscanos (…) Cuando te estás fumando un Toscano, una cosa tan torcida, nadie cree que te estás fumando un puro, cree que estás haciendo algo alarmante y la gente que no ha huido de la habitación se preocupa por ti cuando te ve con el Toscano en la boca…”. –om

imagenes:www.manifatturesigarotoscano.it

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17 Comments on “Toscano como ningún otro”

  1. Rafael Osío Cabrices

    Entre lo poco que he probado fuera del ámbito del Caribe, mis indiscutibles favoritos son los Toscanos, incluso sobre aquellos entrañables Schimmelpennincks holandeses que se conseguían en Margarita. Coincido con Savater: son feroces. Hay quesos toscanos que también son así, ásperos, de desmesurada intensidad. Yo sólo puedo fumarlos a medias, cortados por la mitad, creo que ésa es la medida que se les corresponde y además le agrega un peso ritual al picarlos en dos y compartirlo con alguien más. Alguien que se atreva.

  2. solar

    Lástima que nunca he podido conseguir uno y después del artículo me dejaron con antojo. Como consolación esta me voy a fumar un CAO Italia que está lejos de ser un Toscano pero tiene tabaco italiano.La vita e bella!

  3. Alfonso Pérez

    Soy fumador de toscanos desde hace varios años. Quisiera saber cual es la mejor forma de conservarlos. He probado de todas la maneras y no encuentro ninguna que me convenza. A los estancos españoles llegan demasiado secos. Pierden su aroma característico. No tiene nada que ver el fumar un toscano comprado en Italia que comprado en un estanco español. He probado a dejarlos en el humidor y tampoco recuperan bien. En su caja, sin su caja, con el celofan si el celofan, enteros, cortados…. Me podría explicar alguien la mejor forma de conservarlos?
    Mu chas gracias.

  4. oscar medina

    alfonso,
    en venezuela no se distribuyen los toscano. yo he comprado las veces que he viajado o aprovecho de encargar cuando amigos o parientes viajan. de modo que no he tenido tantos como para guardarlos durante mucho tiempo.

    sin embargo, siempre he tenido la impresión de que no necesitan mucho cuidado. alguno que otro se me ha quedado por ahí dando vueltas durante muchos meses y cuando decido fumarlo, todo va bien. incluso tengo una cajita de toscanelos que no me gustan desde hace como un año y siguen bien. la única recomendación que puedo darte es que busques en algún foro on line de fanáticos del toscano -hay unos cuantos- a ver si alguien allí tiene una mejor idea.
    y la otra es que si vives en españa, compres de a pocos… total, tienes la oportunidad de conseguirlos con relativa facilidad allá, ¿no?
    saludos y gracias por escribir

  5. Carlos Blanco

    Gracias a la pagina de Vitolario, conoci la historia de los Toscano, por supuesto que como a solar, me causo inquietud en probarlos, pero con la certeza de que no iba a conseguirlo en Venezuela. Mi cuñado, quien es fumador de puros, viajo recientemente especificamente a esa region de Italia y me dio la sorpresa de traerme un estuche de Toscano. Mi primera impresion al verlos no fue muy agradable, sin embargo el placer que embarga su fumada es unico, es impresionante al cortarlos por mitad, como se fuman, lo que dura. Ahora me confieso adicto tambien a los toscano. Reitero mi agradeciemiento a Oscar Medina por tan inmesurable y placentera informacion sobre el arte de fumar puros.

  6. oscar medina

    pues bienvenido al club de los entusiastas del toscano… que los disfrutes

  7. Carlos Puicercús "Calin"

    Yo conocí a los Toscano, curiosamente, viendo las peliculas de D. Camilo y el entrañable Pepone. Los probe y hasta ahora. Yo siempre he sido un habitual de los puros Habanos, pero este buen tabaco, es también de muy buena calidad. Lo malo es que en Madrid, casi en ningún estanco lo encuentras. Únicamente en el Corte Ingles de Nuevos Ministerios. Saludos desde la calle Serrano, de Madrid

  8. Mauricio Beyloune

    Alguien me podria decir donde conseguir este tabaco en Venezuela

  9. Administrador

    mauricio, infelizmente -como dicen los brasileros- nadie ha tenido la buena idea de traer toscanos a este país de inmigrantes…

  10. vikinga

    el placer mas exquisito es fumar un toscano…….

  11. Marcelo Chiampi

    de mi mayor concideracion y respecto quisiera saludar a toda mi familia que dejamos un dia en nostra querida toscana ytaliana y comentarles que a pocos metros de la fabricas del exquisito cigarro toscano recidia septimo chiampi mi abuelo ya fallecido en argentina y cuando fumo el delisioso tradicional cigarro me imbade el recuerdo de la istorias que contaba mi abuelo de su natal region toscana sin mas stt marcelo chiampi de corrientes rep argentina.

  12. marcelo

    quisiera saludar por medio´de la prestijiosa fabrica de cigarrillo toscano al exelenticimo ex precidente de la rep. italiana don carlos a chiampi que iso mucho por nuestra patria. y america. sin mas crasias marcelo chiampi.

  13. ferran

    Yo he comprado toscanos en Roma y estan igual que en Valencia.España.muy buenos.

  14. francesc

    soy fumador de toscanos xde todo tipo marca y sabor lastima que en barcelona no se encuentren los soldati y garibaldi pero si unos muy buenos lo spedreti aunque mis preferidos son los extra vechi un saludo atodos

  15. German Nuñez

    Buenas noticias para los amantes de Toscanos en Venezuela: Ahora los podrán conseguir en las tiendas Puro Humo de Valencia, Edo. Carabobo (Bodegón Biomercados-Mañongo) y de Caracas (CC Santa Fe). Los distribuye @panatrading

  16. Ricky Ippolito

    Probé por primera vez el Toscano Nobile, realmente e quedado fascinado. Me gustaría saber dónde conseguirlos en Argentina y que otra marca de toscanos me recomiendan.

  17. Verónica García

    Vivo in Sicilia me gustaría hacer cigarro trabaje por 4 años en Tabacalera a fuente si nesecitan personal favor de contactarme gracias

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